Soterramiento de la Avenida Alfonso Molina, en A Coruña, propuesta de GAZ

A través del correo electrónico me informa Xosé Ramiro, integrante del equipo GAZ, de la propuesta de soterramiento de la Avenida Alfonso Molina, en A Coruña. Se trata de la arteria principal de A Coruña que soporta 160.000 vehículos diarios, y que a diario dicha avenida se encuentra colapsada.

El equipo denominado GAZ, integrado por Xosé Ramiro, Carlos Esteban, Carmen Paz de Colosía y Juan Tur, arquitectos especializados en urbanismo, proponen el soterramiento de un kilómetro de la Avenida Alfonso Molina permitiendo la creación de espacios verdes y un carril exclusivo para el transporte público.

Toda la información, se publicó el pasado 27 de marzo en la edición impresa de La Voz de Galicia, que puede verse en detalle a continuación, haciendo clic en la imagen.

La Voz de Galicia, 27 de marzo de 2011.

Vía: [Xosé Ramiro]

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  1. sergio

    Me pueden explicar, si se soterra la avenida, que se hace con los viaductos en Elviña y el de Cuatro Caminos??? Se demuelen? En fin, hablemos de ingeniería y no de bocetos de arquitectos, por favor.

  2. Xosé Ramiro Sánchez Carro. equipo GAZ

    La propuesta del eqipo GAZ para soterrar 1 Km de Alfonso Molina, entre Linares Rivas y la Ronda de Outeiro, surge como reflexión sobre el papel que juegan las grandes infraestructuras en el centro de las ciudades.

    En este sentido, esta propuesta se basaba en la experiencia que dos de los miembros del equipo GAZ (Juan Tur y Ramiro Sánchez) habíamos acumulado desde el año 2006 trabajando en las obras de Madrid Río, que suponen la mayor operación de reforma urbana en España, urbanizando más de 1.000.000 m2 sobre las cubiertas del túnel de la M-30. Así que en estos 6 años de trabajo nos han servido para entender la ciudad desde otro punto de vista en la que la integración de las grandes infraestructuras en la trama urbana es vital. El proyecto de soterramiento de Alfonso Molina es un proyecto de regeneración urbana que no sólo afecta a la avenida, sino que abarca un área más extensa a ambos lados.

    Las vías rápidas, las vías de alta capacidad o las vías de ferrocarril, aportan grandes beneficios a la movilidad, pero en la mayoría de los casos, en las ciudades, su integración resulta muy difícil y acaban siendo además enormes barreras que sectorizan la ciudad causándole un grave destrozo y una pérdida de “transversalidad”. Por eso es necesario un nuevo marco, en el que tanto el planeamiento, como el diseño y trazado de las nuevas vías prevean soluciones de continuidad entre las infraestructuras y la trama urbana de forma no traumática. En cambio, las vías existentes deben ser objeto de reforma y reciclaje para llegar a estos mismos objetivos. En unos casos, será necesario su soterramiento; en otros, la reducción de sus calzadas buscando recorridos alternativos; e otros su demolición o la conversión en una vía tipo bulevar.

    Con este espíritu es con el que hicimos la propuesta del bulevar del Hórreo en Santiago y la del soterramiento de Alfonso Molina en A Coruña. La propuesta del Hórreo llegó a concretarse en un anteproyecto que nos encargó el ayuntamiento, aunque después no prosperó y se siguió adelante con la propuesta inicial, que consiste en construir un túnel con lo que se duplica la capacidad de la calle para el tráfico. Así que al contrario que en Madrid, la superficie se destina de nuevo al uso del automóvil en lugar de destinarse a paseo, bulevar, jardín, etc. La calle del Hórreo no sólo era importante por su posición estratégica en la ciudad, como borde del Ensanche, sino que además es la fachada sur de la ciudad y el lugar que recibe al viajero que nos visita por tren. Por eso nos parecía que esta obra era una magnífica oportunidad para construir un lugar simbólico y especial. Precisamente ayer entró en funcionamiento el túnel del Hórreo y si buscáis en prensa alguna fotografía de esta obra en superficie, no encontraréis ninguna porque carece totalmente de interés urbano y social. A nadie le interesa dar un paseo por ella, ni sentarse en un banco, ni ver pasar los trenes, ni observar desde allí los montes que rodean la ciudad.

    Las obras de ingeniería tienen enormes posibilidades de transformación de la ciudad y de mejorarla. Así que a una inversión tan grande como la del Hórreo (24 millones de euros) debe sacársele el máximo partido.

    Contestando al comentario de Sergio, el soterramiento de Alfonso Molina es de momento una idea. En Madrid se soterraron 12 Km de autovía, se demolieron tres puentes para coches (uno de ellos de 4 carriles) y se construyeron varios puentes provisionales que luego se derribaron. En Vigo, se construyó un scalextric en los años 70 que no llegó a inaugurarse por la presión vecinal y que acabó demolido. En Madrid, se demolió en el año 2004 un viaducto sobre la Plaza de Cuatro Caminos y se construyó un túnel para sustituirlo. Es decir, tenemos varios e importantes ejemplos recientes de que es posible y hasta necesario renunciar a algunas cosas de nuestro presente para seguir mejorando la ciudad. El viaducto de Cuatro Caminos en A Coruña se construyó a principio de los años 70. Entonces, era una obra probablemente necesaria y símbolo de progreso. Pero en estos 40 años de vida del puente, nuestra mentalidad ha cambiado y lo vemos como algo fuera de tiempo y agresivo para la ciudad. Separa una iglesia de un bonito jardín con hermosos árboles y tiene bajo el tablero un aparcamiento infame. ¿No es acaso mucho más bella la Plaza de Cuatro Caminos sin el puente? Es evidente que para concretar una idea en un proyecto es necesario realizar unos estudios: de cotas, económicos, medioambientales, etc. Y estos estudios condicionarán el resultado final. Pero hay que partir siempre de una idea inicial.

    A Coruña necesita una reordenación en el entorno de la avenida Alfonso Molina, para ganar en calidad de vida, para ganar en transversalidad, para ganar espacios libres para potenciar el transporte ecológico y sostenible: a pie, en bicicleta o en transporte público. La avenida Alfonso Molina se convertirá en un nuevo bulevar que no sólo unirá y transformará el aspecto de la ciudad, sino que revalorizará los inmuebles adyacentes a él, revitalizará comercialmente las zonas anexas y mejorará la seguridad ciudadana al hacer el lugar más frecuentado y accesible.

    Estos son los auténticos objetivos de la propuesta. Y la construcción del túnel es la herramienta para conseguirlos.

    Las ciudades son elementos vivos que cambian permanentemente de función o de forma para adaptase a las necesidades de cada momento. En el inicio del siglo XXI, la avenida Alfonso Molina, en el corazón de Coruña, espera un cambio.

    Xosé Ramiro Sánchez Carro + eqipo GAZ
    arquitectura e deseño urbano

    19 de mayo de 2011

    Enlaces de interés:
    Sobre el Hórreo:
    http://www.lavozdegalicia.es/santiago/2010/06/06/0003_8531770.htm
    http://www.elpais.com/articulo/Galicia/Santiago/hara/bulevar/mirador/junto/Parlamento/elpepuespgal/20081220elpgal_14/Tes

    Sobre Madrid Río:
    http://www.elpais.com/articulo/espana/Madrid/Rio/abierto/completo/elpepuesp/20110415elpepunac_2/Tes
    http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Ayuntamiento/Urbanismo-e-Infraestructuras/MadridRio?vgnextfmt=default&vgnextoid=5acc7f0917afc110VgnVCM2000000c205a0aRCRD&vgnextchannel=8dba171c30036010VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD&idCapitulo=5015873

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